African Rainbow Minerals (ARM) planea reabrir Bokoni Platinum en Sudáfrica con una inversión de 15 200 millones de rands en siete años, con el objetivo de alcanzar una producción anual de PGM de hasta 400 000 onzas hacia 2030. El proyecto surge tras un nuevo estudio de viabilidad y un deterioro contable anterior de 2 200 millones de rands en el ejercicio 2025 de ARM.
La reactivación ha suscitado preocupación entre los inversores por la intensidad de capital y la generación de efectivo a corto plazo, especialmente si ARM también acomete el proyecto Two Rivers Merensky. RMB Morgan Stanley estima que financiar ambos proyectos podría llevar a ARM a un flujo de caja libre negativo durante dos o tres años. Según informes, las acciones de ARM cayeron con fuerza tras el anuncio de Bokoni.
No obstante, el proyecto podría beneficiarse de la mejora de los fundamentales del mercado de PGM. La producción sudafricana de PGM está disminuyendo, mientras que la renovada demanda automotriz, respaldada por una adopción de vehículos eléctricos más lenta de lo previsto, podría fortalecer los precios. ARM inició el proyecto con un balance sólido, que incluía 9 500 millones de rands en efectivo neto a finales de junio.
La reactivación de Bokoni podría añadir una oferta futura significativa de PGM, pero sus elevados requisitos de capital y su compleja historia minera generan riesgos de ejecución y de flujo de caja para ARM.



