Recientemente, la sede estadounidense de CB&I en Misuri, en colaboración con la NASA, completó el primer llenado de hidrógeno líquido de un tanque de almacenamiento de hidrógeno líquido de 20 m³ con aislamiento sin vacío en el Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA en Alabama, creando las condiciones para que la tecnología de almacenamiento criogénico relacionada entre en la fase de verificación de aplicación a gran escala.
El tanque puesto en funcionamiento en esta ocasión adopta la tecnología de aislamiento sin vacío LHI para tanques de hidrógeno líquido, y los datos generados durante la operación se utilizarán para evaluar el potencial de aplicación comercial de esta solución en sistemas de almacenamiento a gran escala.
Según el plan del proyecto, este tanque de 20 m³ se rellenará diariamente con hidrógeno líquido para ayudar a la NASA a ampliar el ciclo de pruebas del hidrógeno líquido. La finalización de la primera carga significa que el equipo ha entrado en la fase de operación continua y observación del rendimiento, y los datos posteriores proporcionarán una base para la optimización técnica de la solución de aislamiento sin vacío.
El proyecto fue iniciado conjuntamente por CB&I, la NASA, Shell y GenH2, y recibió 6 millones de dólares de financiación del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) en 2021. De esa cantidad, Shell y CB&I invirtieron 3 millones de dólares cada uno para promover el desarrollo del tanque y las pruebas relacionadas.
El hidrógeno líquido tiene un mayor nivel de almacenamiento de energía por unidad de volumen que el hidrógeno comprimido, pero su temperatura de almacenamiento debe mantenerse en torno a -253 °C. Si la capacidad de aislamiento es insuficiente, el hidrógeno líquido puede vaporizarse al absorber calor externo, lo que provoca pérdidas por evaporación. Por lo tanto, la forma de reducir la entrada de calor y controlar las pérdidas de hidrógeno líquido es un aspecto importante que las instalaciones de almacenamiento criogénico a gran escala deben abordar.
Los tanques de almacenamiento de hidrógeno líquido tradicionales suelen suprimir la transferencia de calor mediante una estructura de aislamiento al vacío y están equipados con sistemas redundantes de alivio de presión para garantizar la seguridad operativa. La tecnología de aislamiento sin vacío intenta lograr la conservación del frío sin depender de una estructura de vacío similar. Si esta prueba cumple las expectativas, proporcionará una nueva opción técnica para los tanques de almacenamiento de hidrógeno líquido a gran escala, pero la eficiencia energética real, la estabilidad operativa y el valor comercial de esta solución aún requieren verificación adicional.
Actualmente, la NASA utiliza ampliamente hidrógeno líquido en la investigación de combustibles y en actividades más amplias de I+D aeroespacial. A finales de 2025, la NASA también adjudicó un contrato de aproximadamente 16.700 toneladas métricas de suministro de hidrógeno líquido a Plug Power y Air Products para sus instalaciones pertinentes en todo EE. UU.
Este primer suministro ayudará a los participantes del proyecto a obtener datos operativos reales sobre sistemas de almacenamiento de hidrógeno líquido con aislamiento no al vacío y a examinar más a fondo su viabilidad de aplicación en infraestructuras de almacenamiento y transporte de hidrógeno líquido a gran escala.



