El comerciante de materias primas Trafigura se retiró de un proyecto propuesto de transmisión eléctrica de 2.000 MW destinado a suministrar el excedente de energía hidroeléctrica de Angola a las operaciones mineras de cobre y cobalto en la República Democrática del Congo (RDC) y Zambia, según informes de medios extranjeros.
La iniciativa surgió en julio de 2024, cuando Trafigura firmó un acuerdo no vinculante con la empresa de ingeniería ProMarks y el gobierno angoleño para realizar estudios de viabilidad de un interconector de alto voltaje. Según informes de medios extranjeros, la línea buscaba monetizar la capacidad hidroeléctrica del norte de Angola para ayudar a paliar los déficits eléctricos crónicos que afectan a los activos mineros del Cinturón del Cobre centroafricano.
La retirada pone de relieve las complejas dinámicas de financiación y riesgo asociadas a las infraestructuras energéticas transfronterizas a gran escala en mercados emergentes, ya que la energía fiable de la red sigue siendo una limitación principal para aumentar la producción de cobre y cobalto en Zambia y la RDC.
Según informes de medios extranjeros, pese a la salida de Trafigura, avanzan otros proyectos de transmisión que conectan Angola con centros mineros regionales. Entre ellos figuran la línea prevista Lauca–Kolwezi (1.400 MW) y la línea Soyo–Inga–Cabinda (800 MW) de Meridia Energy, previstas para operación comercial en 2030, así como un interconector independiente de 1.500 millones de dólares propuesto por la estadounidense HYDRO-LINK, dirigido a las provincias de Lualaba y Katanga.
Si bien el retraso de esta línea específica de 2.000 MW crea un obstáculo a corto plazo para el intercambio energético transfronterizo, los esfuerzos más amplios para conectar la generación excedentaria de Angola al Southern African Power Pool (SAPP) y a las mineras del Cinturón del Cobre continúan activos bajo consorcios revisados, según informes de medios extranjeros.



