La mina de cobre de Luanshya en Zambia se dispone a reanudar la producción, poniendo a prueba la estrategia de expansión del cobre del país.
A medida que comienza agosto, la atención se centra en la mina de cobre de Luanshya, en Zambia, donde se prevé que la explotación superior reanude la producción este mes. Sin embargo, al momento de redactar este documento, ninguna comunicación oficial ha confirmado si las operaciones han comenzado, lo que convierte el proyecto en una prueba importante de la estrategia más amplia de Zambia para ampliar la producción de cobre mediante la reactivación de activos mineros inactivos.
Según el Ministerio de Minas, se espera que la producción en la mina superior se reanude tras la finalización de los trabajos de drenaje, mientras que la de la mina inferior está prevista para 2029, en el marco de la rehabilitación en curso del Pozo 28 por parte de China Luanshya Mine (CLM). Esta rehabilitación representa una inversión de aproximadamente US$710 millones, que abarca nuevos sistemas de pozos, una planta concentradora e infraestructura de apoyo. El Ministerio también señaló que ya se han invertido más de US$75 millones, y que CLM explora una posible colaboración con ZCCM Investments Holdings (ZCCM-IH) para desarrollar las zonas mineras recién adquiridas.
Una vez en pleno funcionamiento, se prevé que Luanshya produzca unas 100.000 toneladas de cobre al año para 2030, lo que respaldaría la ambición de Zambia de aumentar la producción nacional de cobre hasta 3 millones de toneladas en 2031. El proyecto se considera una muestra importante de cómo la rehabilitación de minas existentes (brownfield) podría complementar el desarrollo de nuevas minas para acelerar el suministro futuro de cobre.
El reinicio previsto de la mina superior de Luanshya será seguido de cerca por inversores y la industria minera. Más allá de añadir nueva oferta de cobre, el proyecto servirá como indicador temprano de la capacidad de Zambia para extraer valor de activos mineros heredados mientras avanza en proyectos de rehabilitación a largo plazo. Una ejecución exitosa podría reforzar la confianza en inversiones brownfield similares en todo el Cinturón del Cobre y consolidar la estrategia de crecimiento del cobre a largo plazo de Zambia.