El 29 de julio, Rio Tinto anunció sus resultados del primer semestre de 2026. Los datos mostraron que su beneficio subyacente alcanzó los 6.850 millones de dólares, un 43% más interanual; el beneficio neto fue de 6.660 millones de dólares, un 47% más interanual.
En el primer semestre, Rio Tinto generó un flujo de caja neto por actividades operativas de 9.200 millones de dólares, un EBITDA subyacente de 14.800 millones de dólares, un ROIC del 17%, un beneficio subyacente por acción de 421,4 centavos, un dividendo por acción de 211 centavos y una tasa de reparto del 50%.
El consejero delegado de Rio Tinto, Trott Simon, afirmó que el grupo ha obtenido 870 millones de dólares en mejoras de productividad y está en camino de alcanzar una cifra anualizada de 1.800 millones de dólares para finales de año. El grupo continúa impulsando las inversiones de crecimiento, logrando un aumento del 3% en la producción equivalente de cobre y mejorando aún más la diversificación de la cartera, con los negocios de cobre, aluminio y litio contribuyendo ahora con más del 50% del EBITDA subyacente.
En litio, los proyectos de litio basados en salmuera de Rio Tinto en Argentina —Fénix 1B y Sal de Vida— alcanzaron su primera producción antes de lo previsto, mientras que la construcción de la planta a escala completa de Rincón avanza para respaldar una capacidad de alrededor de 200.000 toneladas métricas al año de LCE para 2028.



