MTU Aero Engines reveló recientemente el último avance de su proyecto de propulsión de hidrógeno para aviación. La compañía declaró que el desarrollo del sistema de propulsión por pila de combustible ha alcanzado resultados por etapas y continúa avanzando en áreas como aplicaciones a bordo, pruebas del sistema de suministro y diseño de la industrialización, sentando las bases para el desarrollo de futuras tecnologías de propulsión aeronáutica de bajas emisiones de carbono.
Se sabe que MTU está colaborando con la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) para impulsar la certificación de aeronavegabilidad correspondiente, centrándose al mismo tiempo en las pruebas de los sistemas de suministro de hidrógeno y aire. Hasta la fecha, ambos sistemas de suministro han completado con éxito la validación y han superado la aceptación en la planta de Múnich, Alemania, lo que proporciona un sólido respaldo para la posterior integración del sistema y las aplicaciones de demostración.
En cuanto a la I+D del sistema, MTU ha centrado su atención en las pruebas de integración del tren motriz completo. El primer módulo de pila de combustible de 350 kW se ha producido en Múnich y, al mismo tiempo, se ha establecido una plataforma de pruebas a nivel de sistema. Los trabajos posteriores darán prioridad a la verificación de la capacidad de funcionamiento coordinado de los distintos componentes y subsistemas, como preparación para la siguiente fase de validación tecnológica y aplicación a gran escala.
Mientras tanto, el proyecto europeo de investigación sobre aviación limpia HEROPS sigue apoyando la I+D relacionada. El proyecto se centra en el desarrollo de una tecnología de propulsión aeronáutica con una potencia de aproximadamente 2 megavatios, capaz de satisfacer las necesidades de aeronaves regionales de alrededor de 40 plazas. Actualmente, la I+D avanza en las instalaciones de Múnich de MTU's y el proyecto prevé ampliarse a la categoría de potencia de 2 a 4 MW para impulsar la mejora continua de la tecnología de propulsión aérea.
En el frente de la industrialización, MTU está perfeccionando continuamente su configuración industrial relacionada. En julio de este año, la compañía anunció la creación de una empresa conjunta con sus socios para llevar a cabo actividades de ciclo de vida completo que abarcan I+D, producción, pruebas, marketing y atención al cliente en torno a los sistemas de propulsión aeronáutica, acelerando así la transformación y la aplicación comercial de los logros tecnológicos.
Además, MTU y EASA han mantenido una colaboración de cinco años, participando en una cooperación técnica continua en materia de certificación de aeronavegabilidad de sistemas de propulsión aérea. En el futuro, ambas partes profundizarán la cooperación en el establecimiento de los marcos normativos pertinentes, proporcionando un sólido apoyo al desarrollo de la industria de la energía del hidrógeno para la aviación.


