[La UE reduce drásticamente los contingentes de importación de acero, la reorientación de la oferta mundial presionará los precios de la chatarra y el acero]
La Unión Europea ha reducido drásticamente el límite máximo de su cupo de importación de acero en 12 millones de toneladas, recortando el límite total de 30,5 millones de toneladas a 18,3 millones de toneladas. Este cambio de política afecta gravemente a Turquía, reduciendo su asignación de bobina laminada en caliente (HRC) en aproximadamente un 60 % hasta 642.295 toneladas y la de barras de refuerzo en más de un 36 % hasta 239.676 toneladas. Además, la restricción altera la dinámica de la oferta mundial, obligando a que alrededor de 8,5 millones de toneladas de acero de Asia Oriental busquen mercados globales alternativos cada año. Si bien se espera que los precios del acero europeo aumenten brevemente tras el despacho de aduana del 1 de julio, la débil demanda estival probablemente limitará estas ganancias. En el mercado de chatarra, la escasa oferta interna europea ha elevado los precios de entrega en muelle hasta 275 €/tonelada, situándose los precios de entrega alemanes entre 10 y 15 €/tonelada por encima de las tarifas en muelle de los Países Bajos; sin embargo, la debilitada venta de acero turco acabará ejerciendo una presión bajista dominante sobre el mercado. Mientras tanto, los precios de exportación estadounidenses han caído 30 $/tonelada y los precios en muelle de la costa este de Estados Unidos bajaron entre 15 y 20 $/tonelada bruta. Aunque dos importantes acerías turcas estabilizaron temporalmente los precios de importación al reabastecerse fuertemente con 16 cargamentos a tarifas más altas, se espera que una pausa posterior en las compras provoque nuevos ajustes a la baja.