22 de mayo de 2026
ya no es simplemente una cobertura tradicional contra las crisis; más bien, está recuperando su papel como ancla monetaria en el sistema financiero global. Esta es la conclusión clave alcanzada por Incrementum AG en la última edición de su reconocido informe "". Los autores Ronald-Peter Stöferle y Mark Valek consideran que las recientes oscilaciones de precios no son una exageración especulativa, sino un síntoma de una profunda remonetización. Impulsado por la fragmentación geopolítica, la desdolarización y la menguante confianza en las monedas fiduciarias, el mercado del oro está entrando ahora en su fase más dinámica.
Objetivos de precio superados: ¿camino a los 8.900 $?
La dinámica del mercado habla por sí sola: con una ganancia del 64,4 %, el oro registró su mejor rendimiento anual desde 1979 en 2025 y alcanzó un máximo histórico de 5.595 $ por onza en enero de 2026. La "década dorada" proclamada por Incrementum en 2020 —con un objetivo de precio en aquel momento de 4.800 $ para 2030— se ha convertido así en realidad antes de lo previsto. A la luz de esta aceleración, los analistas esbozan ahora un escenario alternativo de inflación en el que el oro podría alcanzar los 8.900 $ para finales de la década.
Los fundamentos: bancos centrales, deuda y una posible revaluación
El informe identifica tres grandes pilares estructurales que sustentan el mercado alcista a largo plazo:
- Compras de los bancos centrales: Tras tres años récord con compras superiores a 1.000 toneladas cada uno, los bancos centrales adquirieron también unas sustanciales 863 toneladas en 2025. La señal es clara: los gobiernos posicionan cada vez más el oro como activo de reserva neutral.
- Deuda creciente: Con una deuda global en un máximo histórico de 348 billones de dólares (incluidos 39 billones solo en EE. UU.) y rendimientos reales profundamente negativos, el bono soberano tradicional está perdiendo su papel de refugio "libre de riesgo". Los inversores están siendo empujados sistemáticamente hacia reservas de valor alternativas.
- Revaluación de las reservas estadounidenses: EE. UU. sigue registrando sus tenencias de oro en su balance a apenas 42,22 $ por onza. Incrementum ya no considera que una revaluación oficial a precio de mercado (recientemente cerca de 4.600 $) sea un mero experimento teórico, sino una posibilidad política creciente.
La próxima ola: el capital institucional aún está ausente
A pesar de las enormes ganancias en los precios, el mercado no está en absoluto saturado, según Incrementum. Las reservas de oro en manos privadas representan aproximadamente el 2,7 % de los activos financieros mundiales. Por ello, los analistas prevén un cambio en la dinámica de la demanda: mientras que hasta ahora los bancos centrales han sido los principales compradores, ahora es probable que el capital institucional fluya hacia el mercado a gran escala. Esta fase de amplia participación pública se considera históricamente la más larga y fuerte de un mercado alcista.
Perspectivas a corto plazo: la volatilidad como efecto secundario
Sin embargo, no se espera una subida en línea recta. Para principios del verano de 2026, Incrementum pronostica una consolidación volátil dentro de un rango de 4.500 a 4.950 dólares por onza. Mayores rendimientos de los bonos o cuellos de botella de liquidez podrían desencadenar fuertes retrocesos. No obstante, en el contexto del informe «In Gold We Trust», tales fluctuaciones no representan una ruptura de la tendencia, sino más bien el respiro normal de un mercado que está volviendo a su función monetaria central dentro de un sistema financiero frágil.
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