El presidente estadounidense Trump declaró que EE. UU. seguía en negociaciones con Irán. Sin embargo, ya sea mediante un acuerdo o por medios militares, EE. UU. haría todo lo posible para impedir que Irán se convierta en una nación con armamento nuclear.
Respecto al asunto del "peaje" del estrecho de Ormuz, Trump reiteró que EE. UU. tenía control absoluto sobre el estrecho de Ormuz, que el bloqueo naval impuesto a Irán era plenamente efectivo y que ningún buque podía transitar por aguas relacionadas con Irán sin la aprobación de EE. UU.
Además, Trump mencionó la política arancelaria, señalando que el gobierno estadounidense podría reembolsar un total de 149.000 millones de dólares en aranceles, pero que posteriormente los recaudaría nuevamente bajo una forma diferente.



