1 de abril de 2026
El dio una señal técnica la semana pasada y, al mismo tiempo, reavivó el debate sobre su dirección futura. Después de que el metal precioso encontrara apoyo en su media móvil de 200 días, puso fin a una racha de tres semanas de pérdidas. Esta recuperación continuó con compras adicionales al inicio de la semana. Esto volvió a plantear la cuestión de si el peor desempeño de marzo fue una fase temporal y no el comienzo de un cambio de tendencia permanente.
Para Commerzbank, la respuesta es clara: a juicio de sus analistas, la evolución del precio del oro en marzo no encaja con el panorama fundamental general. Por ello, la entidad mantiene una perspectiva positiva para el precio del oro y recientemente elevó sus previsiones para los metales preciosos. En consecuencia, se espera que el oro cierre el año en curso en torno a 5.000 dólares por onza. Anteriormente, la estimación era de 4.900 dólares. Para finales de 2027, el banco prevé un nuevo aumento hasta 5.200 dólares por onza.
Precio del oro entre la estabilización técnica y los vientos macroeconómicos en contra
ZodiacLa reciente recuperación del precio del oro resulta notable en el contexto de un entorno de mercado difícil. En las últimas semanas, el metal precioso se ha enfrentado a varios factores adversos. Entre ellos figuran el aumento de los rendimientos de los bonos, el fortalecimiento del dólar estadounidense y el cambio en las expectativas sobre los tipos de interés. Los tipos de interés más altos suelen lastrar especialmente al oro, ya que el metal en sí no genera rendimientos continuos. Cuando suben los tipos de interés en los mercados de capitales, aumenta la desventaja del del oro.
Además, según la evaluación de Commerzbank, las consecuencias de la guerra en Irán provocaron nuevas tensiones en los mercados energéticos. Las perturbaciones resultantes en las cadenas de suministro mundiales impulsaron notablemente al alza los precios del petróleo. A su vez, unos precios de la energía más altos elevan las expectativas de inflación. Precisamente esto llevó recientemente a muchos participantes del mercado a asumir que la Reserva Federal de EE. UU. tendría que mantener una postura neutral de política monetaria en lugar de seguir recortando los tipos de interés con rapidez.
Esta fue una combinación desfavorable para el precio del oro. Por un lado, el oro se considera una reserva monetaria de valor y un refugio seguro. Por otro, se ve perjudicado cuando el mercado espera tipos de interés más altos o elevados durante más tiempo debido al aumento de la inflación. Esta tensión caracterizó exactamente al mercado en las últimas semanas y ayuda a explicar por qué el oro no se benefició más de las compras clásicas de refugio seguro pese a la situación geopolítica.
Commerzbank espera que la caída de los tipos de interés reales sea un factor impulsor
Sin embargo, desde la perspectiva de Commerzbank, es probable que este panorama cambie a medida que avance el año. El banco asume que la guerra en Irán terminará antes del verano. En ese escenario, los mercados tendrían que reevaluar sus expectativas sobre la política monetaria. Los analistas esperan que la Reserva Federal de EE. UU. reanude su ciclo de recortes de tipos a finales de este año y reduzca el tipo de interés de referencia en un total de 75 puntos básicos para mediados del próximo año.
Al mismo tiempo, el banco espera que la inflación en EE. UU. se mantenga por encima del objetivo oficial también el próximo año. Para los analistas, esto lleva a un punto central: si los tipos de interés nominales bajan mientras la inflación sigue elevada, los tipos de interés reales estarán bajo presión. Ese sería exactamente el tipo de entorno que podría respaldar el precio del oro, ya que el coste de oportunidad de mantener oro disminuye en una comparación a largo plazo.
Esto también explica por qué Commerzbank mantiene su postura positiva pese al retroceso de los dos últimos meses. Desde su perspectiva, el factor decisivo no es solo la evolución del precio a corto plazo, sino el marco de política monetaria y de economía real en el que opera el oro. Si el panorama de tipos efectivamente cambia en la dirección esperada, la tendencia alcista —que solo se ha frenado recientemente— podría reafirmarse con mayor claridad.
Por qué el oro está reaccionando de forma diferente esta vez como refugio seguro
Según el análisis, lo más destacable de la fase actual del mercado es la naturaleza de la crisis. El oro no ha perdido su papel como refugio seguro, pero la reacción del mercado esta vez es distinta de la observada en anteriores periodos de tensión. En crisis dominadas por riesgos económicos, los inversores suelen esperar una política monetaria expansiva y una caída de los tipos de interés. Este tipo de escenarios se observó, por ejemplo, durante la crisis financiera o la pandemia. En esas fases, el oro suele beneficiarse con especial intensidad.
En el entorno actual, en cambio, el shock inflacionario es más prominente. Cuando los inversores esperan principalmente presión inflacionaria y una política monetaria más restrictiva, el clásico reflejo de huida hacia el oro es más débil. En este contexto, Commerzbank también señala que incluso el franco suizo, normalmente otro refugio seguro clásico, ha estado recientemente entre las divisas más débiles del universo G10. Para el precio del oro, esto significa que la función de refugio sigue fundamentalmente intacta, pero a corto plazo queda eclipsada por el debate sobre los tipos de interés y la inflación.
Además del oro, Commerzbank también mantiene una perspectiva positiva para la plata. El metal precioso también ha mostrado últimamente un comportamiento cauteloso, aunque, en la evaluación del banco, los datos fundamentales siguen apuntando a un mercado ajustado. La previsión sitúa la plata en 90 dólares por onza a finales de año y en 95 dólares por onza a finales de 2027. Con ello, el banco señala que espera un mayor potencial alcista no solo para el precio del oro, sino para los metales preciosos en su conjunto, basándose en los datos subyacentes del mercado.
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