Rio Tinto planea iniciar operaciones en su proyecto Resolution Copper, en Arizona, a mediados de la década de 2030, pero podría exportar parte del concentrado debido a la difícil rentabilidad de la fundición en Estados Unidos, según afirmó un alto ejecutivo. La empresa obtuvo recientemente los terrenos necesarios tras una larga batalla legal con la tribu apache de San Carlos. Se espera que Resolution produzca más de 18 millones de toneladas de cobre a lo largo de su vida útil.
Por separado, la mina de diamantes Diavik de Rio Tinto, en Canadá, ha cerrado tras 23 años de operación, y las actividades de cierre continuarán hasta 2029.



