Un bloqueo en el estrecho de Ormuz cortaría las exportaciones de petróleo y gas del golfo Pérsico y paralizaría en origen la producción de metanol de Oriente Medio. Dado que China depende en gran medida del metanol de Oriente Medio, el mercado convencional afrontaría un doble impacto por el aumento de los costes y la escasez de suministro. Mientras tanto, el valor estratégico del metanol verde como “refugio seguro” de seguridad energética se reevaluará, respaldado por cadenas de suministro locales y contratos a largo plazo.
I. Vulnerabilidad de la cadena de suministro
Las importaciones de metanol de China están altamente concentradas en Oriente Medio, que representa el 60%–70% del total. Solo Irán aporta casi el 40%–50% mediante transbordo pese a las sanciones. Un cierre del estrecho no solo detendría los envíos, sino que también obligaría a cerrar las plantas de metanol de Oriente Medio alimentadas por gas, cortando casi la mitad del suministro exterior de China. El estrecho gestiona más del 80% de las importaciones de metanol de Asia. Un cierre dispararía los costes de los buques y de los seguros, convirtiendo rápidamente un suministro ajustado en una escasez total.

II. Tendencias de precios divergentes
El metanol convencional sufrirá una presión por el fuerte aumento de los costes del gas y la pérdida del suministro iraní, y es probable que los precios altos persistan mucho después de que se reanude el transporte marítimo normal. El metanol verde rendirá mejor con mayor estabilidad. Al producirse a partir de biomasa o energía renovable, está desacoplado de los mercados mundiales de petróleo y gas. La mayoría de los proyectos utilizan acuerdos de compra (off‑take) de 5–10 años, lo que aporta una sólida resiliencia de precios. A medida que los precios convencionales se disparen, el metanol verde será mucho más competitivo, e incluso rentable bajo un esquema de fijación de precios del carbono.
III. Cambio en la seguridad estratégica
La crisis expone los riesgos de una cadena de suministro excesivamente concentrada. Para mejorar la seguridad: Diversificar las importaciones alejándolas de Oriente Medio. Reforzar la producción nacional y crear reservas estratégicas nacionales. Ampliar el metanol verde para crear un sistema de suministro independiente, local y controlable. Esto es clave para mitigar los riesgos geopolíticos y asegurar la estabilidad del suministro de metanol a largo plazo.



