Cuando Trump anunció el lanzamiento de un "Plan de Reserva de Oro" de 12.000 millones de dólares en la Casa Blanca para adquirir y almacenar minerales críticos como tierras raras, galio y cobalto para los fabricantes, la Asociación China de la Industria de Metales No Ferrosos (CNIA) también estudiaba la inclusión de concentrados de cobre en las reservas nacionales.
El sistema global de reservas de recursos estratégicos está experimentando una rápida reestructuración, y una batalla por la seguridad de los recursos centrada en minerales críticos ha comenzado silenciosamente.
A principios de febrero de 2026, las dos economías más grandes del mundo anunciaron casi simultáneamente planes de reserva estratégica de minerales críticos. La administración Trump lanzó oficialmente un proyecto de reserva de minerales críticos de 12.000 millones de dólares denominado "Plan de Reserva de Oro".
Este plan pretende establecer una reserva de emergencia de minerales para 60 días, utilizando 10.000 millones de dólares en préstamos del Banco de Exportaciones e Importaciones de EE.UU. y aproximadamente 2.000 millones de capital privado para adquirir y almacenar recursos minerales críticos como tierras raras, galio y cobalto.
Desde la Ley de Materias Primas Críticas de la UE que establece objetivos claros de tasa de reciclaje hasta las políticas de incentivos fiscales de EE.UU., se está conformando una red global de políticas que cubre legislación, subsidios y estándares.
Para China, la industria del reciclaje de metales raros y preciosos no solo es un componente vital de la seguridad de recursos, sino también un eslabón clave para lograr los objetivos de "doble carbono" y garantizar la autonomía y control de la cadena de suministro.



