Recientemente, un estudio conjunto realizado por varias instituciones de investigación europeas confirmó que la minería en aguas profundas provocará una disminución significativa de la abundancia y diversidad de los organismos del lecho marino. El estudio, dirigido por el Museo de Historia Natural, la Universidad de Gotemburgo y el Centro Nacional de Oceanografía, llevó a cabo un programa de monitoreo de cinco años en una zona de extracción de nódulos polimetálicos a 4.280 metros de profundidad en el este del Océano Pacífico, recopilando 3.000 toneladas de datos de muestras, lo que lo convierte en la mayor evaluación de impacto ecológico de la minería en aguas profundas hasta la fecha.
Los resultados muestran que dentro del área de minería, la densidad de organismos bentónicos grandes disminuyó un 37% y la riqueza de especies se redujo en un 32%. El estudio fue encargado por una empresa y se centró en la Zona Clarion-Clipperton en aguas profundas, que contiene más de 21.000 millones de toneladas de nódulos polimetálicos ricos en minerales críticos como cobalto, níquel y elementos de tierras raras. Organizaciones de protección ambiental señalaron que los resultados experimentales confirman que la minería en aguas profundas podría causar daños ecológicos irreversibles y pidieron una evaluación cuidadosa de la necesidad de la minería. El artículo de investigación ha sido publicado en la revista *Nature Ecology & Evolution*, proporcionando una base científica importante para las políticas globales sobre el desarrollo de recursos en aguas profundas.


