Santacruz Silver reportó un desempeño estable en el tercer trimestre de 2025, con ingresos de 80 millones de dólares (+2% interanual) y un EBITDA ajustado de 19,5 millones de dólares (+67% interanual). La empresa fortaleció su balance tras pagar completamente la cuota final a Glencore por la adquisición de activos en Bolivia, finalizando el trimestre con un capital de trabajo de 69 millones de dólares.
La producción en Caballo Blanco, Zimapán y San Lucas se mantuvo sólida, lo que ayudó a compensar el impacto del ingreso de agua en la mina Bolívar ocurrido en mayo, que restringió el acceso a zonas de alto grado. La remediación avanza, y se espera que la producción de Pomabamba y Nané se reanude gradualmente a partir de febrero de 2026.
El costo sostenible total (AISC) aumentó a 35,6 dólares por onza, impulsado por los costos de remediación en Bolívar, mayores costos de compra de mineral en San Lucas y un boliviano boliviano más fuerte.


