En el frente macro, el crecimiento del empleo no agrícola en Estados Unidos en agosto estuvo muy por debajo de las expectativas, con los datos de los dos meses anteriores revisados a la baja en un total de 21,000, marcando la primera contracción desde finales de 2020. La tasa de desempleo alcanzó un máximo de casi cuatro años, generando preocupaciones en el mercado sobre la economía estadounidense. El oro continuó alcanzando máximos históricos, mientras que los precios del cobre disminuyeron.
En cuanto a los fundamentos, en términos de oferta, la semana pasada llegaron cargamentos importados a los puertos, mientras que la oferta doméstica se mantuvo ajustada. Esta semana, se espera que las importaciones continúen complementando la oferta, y es probable que también aumenten los arribos domésticos, proyectándose una mejora en la oferta general del mercado. En el lado de la demanda, los precios persistentemente altos del cobre frenaron significativamente el entusiasmo de compra de los actores downstream, y la demanda general se mantuvo débil.
En cuanto a los precios, el mercado aún sopesa las preocupaciones sobre la economía estadounidense frente a las expectativas optimistas de un recorte de tasas por parte de la Fed en septiembre. Se espera que los precios del cobre encuentren resistencia hoy.



