El cobre alcanza niveles casi récord mientras el mercado de la LME se ajusta y caen las existencias
El cobre cotiza cerca de niveles récord, en torno a 14.500 $/t, mientras que la estrechez en el mercado de la Bolsa de Metales de Londres (LME) se ha intensificado con fuerza. El diferencial agosto–septiembre se ha ampliado hasta alrededor de 370 $/t, mientras que la backwardation entre contado y tres meses ha alcanzado aproximadamente 434 $/t, lo que pone de relieve una demanda cada vez más fuerte de metal disponible de inmediato.
El endurecimiento de la estructura del mercado ha coincidido con un descenso prolongado de las existencias en bolsa. Las existencias de cobre de la LME han caído durante 42 días consecutivos hasta 204.975 toneladas, y, según se informa, casi la mitad del material restante ya está asignado para su retirada. La combinación de inventarios a la baja y primas crecientes en los vencimientos más próximos apunta a una presión cada vez mayor en el mercado físico.
Al mismo tiempo, los flujos de cobre se están fragmentando cada vez más por zonas geográficas. El metal se ha redirigido hacia EE. UU. ante las expectativas de posibles aranceles del 15–30% sobre el cobre refinado, mientras que la demanda de unidades entregables en China también se ha fortalecido, ya que las fundiciones afrontan una menor disponibilidad de materia prima tras las restricciones de la RDC a las exportaciones de concentrado.
Las limitaciones del lado de la oferta están sumando presión. La producción chilena de cobre se mantiene en torno a 5,5 millones de toneladas al año, mientras que la fundición de Gresik en Indonesia, de 342.000 toneladas anuales, está actualmente fuera de servicio, reduciendo la disponibilidad de suministro refinado. Estos acontecimientos se producen en un contexto en el que los mercados de concentrado siguen tensionados y las condiciones operativas de las fundiciones continúan bajo presión.
La backwardation, cada vez más marcada, sugiere que el problema inmediato del mercado del cobre no es simplemente el nivel de precios, sino el acceso al metal físico. Actualmente, BMI espera que los precios del cobre en 2026 promedien alrededor de 13.500 $/t, manteniendo una visión de fuertes riesgos al alza. Si las existencias de la LME continúan disminuyendo, la competencia por el metal en almacén podría intensificarse aún más, elevando el riesgo de volatilidad adicional en los contratos de vencimiento cercano.