18 de mayo de 2026
En abril, el mercado chino del se presentó como una fascinante sociedad de dos velocidades: mientras el consumo físico a nivel minorista se enfrió notablemente, los inversores institucionales y el gobierno continuaron invirtiendo miles de millones en el metal precioso sin inmutarse. Está surgiendo un mercado que se desacopla de las fluctuaciones de precios a corto plazo y que, en cambio, está dominado por compras estratégicas calculadas.
La geopolítica mantiene el precio atrapado en un movimiento lateral
En términos de precio, el oro prácticamente se mantuvo estancado en abril. El LBMA Gold Price PM registró una ganancia marginal del 0,1 %, mientras que el Shanghai Gold Benchmark Price PM cayó un 0,4 %. Los vaivenes geopolíticos marcaron el panorama: una distensión inicial en Oriente Medio empujó los rendimientos de los bonos a la baja y respaldó inicialmente al metal precioso. Poco después, nuevas incertidumbres en torno al estrecho de Ormuz impulsaron los precios del petróleo, frenaron las esperanzas de recortes rápidos de tipos de interés en EE. UU. y le quitaron impulso al oro. Sin embargo, mientras el precio se estabilizaba, se estaban produciendo transacciones masivas entre bastidores.
Las fuerzas impulsoras: ETF, el banco central e importaciones
A pesar de la creciente competencia de un resurgente mercado bursátil chino, los inversores financieros y el banco central continuaron su acumulación sin cesar. Las cifras del hablan por sí solas:
- Los ETF en racha récord: Por octavo mes consecutivo, los ETF de oro chinos registraron entradas de capital, concretamente 3.500 millones de renminbi (498 millones de USD). Las tenencias aumentaron en 3 toneladas hasta un nuevo máximo de fin de mes de 301 toneladas. Los activos bajo gestión ascendieron así a 306.000 millones de renminbi (45.000 millones de USD).
- El BPCh compra sin descanso: El Banco Popular de China (BPCh) incrementó sus reservas de oro en otras 8 toneladas en abril, elevando el total a 2.322 toneladas. Fue la decimoctava compra mensual consecutiva y la mayor desde diciembre de 2024. El oro representa ahora el 9 % de las reservas totales de divisas (3,8 billones de USD).
- Importaciones masivas en el T1: Las importaciones netas subrayan el enorme apetito por el metal. En marzo, estas aumentaron a 143 toneladas (+49 % intermensual). El primer trimestre cerró en 316 toneladas, un salto masivo del 182 % respecto al trimestre anterior y del 333 % interanual.
Consumo lento y volúmenes de negociación en descenso
En la otra cara de la moneda, se observa una desaceleración notable en el comercio físico mayorista, que coincide exactamente con el inicio de la fase estacional tradicionalmente más débil del segundo trimestre. Las retiradas de oro de la Bolsa de Oro de Shanghái cayeron un 23 % intermensual en abril hasta 103 toneladas. Sin embargo, la caída interanual del 33 % se ve significativamente atenuada por el hecho de que abril de 2025 marcó la mayor demanda desde 2018.
La tendencia es, no obstante, inequívoca: los consumidores chinos prefieren actualmente canalizar su capital hacia experiencias y viajes en lugar de joyería tradicional. Aunque hubo cierto reabastecimiento ligero antes de las vacaciones del 1 de mayo, el gran repunte no se materializó. Incluso los compradores de lingotes físicos han dudado recientemente, atraídos por el renovado atractivo del mercado bursátil nacional.
Esta cautela también se hizo evidente en el mercado de futuros. El volumen de negociación en la Bolsa de Futuros de Shanghái cayó un 31%, hasta 307 toneladas diarias. Sin embargo, el hecho de que esta cifra se mantenga significativamente por encima del promedio de cinco años de 265 toneladas diarias demuestra la fortaleza subyacente del mercado.
Perspectiva: El mercado sigue dividido
Este panorama dual probablemente persistirá en los próximos meses. Se espera que la demanda de joyería y lingotes siga siendo débil durante la pausa estacional, especialmente si el mercado bursátil mantiene su fortaleza como competidor por el capital. No obstante, la demanda estratégica y financiera a través de ETF y del banco central constituye una base sólida que consolida la posición de China como ancla indispensable en el sector mundial del oro.
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