El movimiento de GM hacia las baterías de sodio impulsa a Corea a acelerar su apuesta por el almacenamiento de energía
El gigante automotriz estadounidense General Motors (GM) ha anunciado una inversión en la startup estadounidense Peak Energy y planea impulsar la comercialización de baterías de iones de sodio, principalmente para sistemas de almacenamiento de energía (ESS), con una implementación prevista para después de 2029. Esto supone la primera incursión significativa de un fabricante de automóviles no chino en este campo y está motivando a la industria de baterías de Corea a incorporar la tecnología de iones de sodio en sus prioridades estratégicas, incluso mientras acelera sus esfuerzos por ponerse al día en LFP. A diferencia de las baterías ternarias (NCM/NCA) y las LFP, que dependen del litio, las baterías de iones de sodio utilizan sodio, más abundante y de menor coste, como sustituto, y ofrecen ventajas como una mayor estabilidad en la cadena de suministro, un mejor rendimiento a baja temperatura y una mayor seguridad, lo que las hace especialmente adecuadas para aplicaciones de almacenamiento de energía a gran escala. Al mismo tiempo, la mayor volatilidad de los precios del litio ha reforzado aún más la competitividad en costes de las baterías de iones de sodio. Los actores coreanos, como LG Energy Solution, Samsung SDI y SK On, ya han acelerado sus esfuerzos con el objetivo de avanzar en la producción de muestras o la comercialización en torno a 2027. En conjunto, la entrada de GM indica que una vía tecnológica antes dominada por empresas chinas se está globalizando, y es probable que empuje a los fabricantes coreanos de baterías a acelerar los ajustes en sus carteras de tecnología y productos.