En su última encuesta institucional, EVE reveló que la empresa ha construido un sistema colaborativo que integra múltiples rutas tecnológicas de hidrógeno, litio y sodio para reducir la dependencia exclusiva de los recursos de litio, abarcando escenarios diversos como AIDC, almacenamiento de energía eléctrica y vehículos especiales.
La empresa fue pionera en la tecnología de baterías de iones de sodio sin huella, adoptando materiales de bajo carbono autodegradables para lograr la descomposición natural sin necesidad de reciclaje a lo largo de todo el ciclo de vida de la batería, cumpliendo el objetivo de baterías de iones de sodio con cero emisiones de carbono. En octubre de 2025, el primer sistema de almacenamiento de energía con baterías de iones de sodio de gran capacidad se conectó a la red en la base de Jingmen. En diciembre del mismo año, se inició la construcción de la sede de EVE Sodium Energy, con una capacidad anual planificada de 2 GWh y puesta en marcha prevista para 2027.



